CUANDO EL CÁNCER ES INEVITABLE, QUE TU FE SEA INQUEBRANTABLE 

Mi nombre es KATHY RITTSCHER, también identificada en el medio como MAMÁ OSA KATHY debido a mi labor de servicio a la comunidad en Quetzaltenango desde cuando vine de la ciudad de Guatemala en 1992 con mi programa de estimulación temprana e integración sensorial para bebes y niños hasta cinco años, MIS OSITOS, Early Childhood Education y en el que me agrado seguir sirviendo hasta la fecha de hoy.

Me considero mujer emprendedora y empresaria. Trabajé en el preescolar más grande de la Ciudad de Guatemala como maestra, coordinadora y directora desde recién graduada de magisterio, estudié problemas de aprendizaje, hogar empresa y el profesorado de enseñanza media en pedagogía y psicología, he participado de varios diplomados en educación entre ellos psicología clínica aplicada a la educación, Neuronet y guía Montessori así también he participado en congresos de neurología e impartido cursos de creatividad y elaboración de material didáctico.

He servido en la Iglesia como maestra de niños pequeños, maestra de principios del Evangelio, líder de mujeres jóvenes, líder de campamento y actividades especiales para la organización de la Sociedad de Socorro de mujeres de la Iglesia. He sido asesora de bienestar y aromaterapia con los aceites esenciales doTerra. Actualmente complemento mi labor como directora de mi programa en MIS OSITOS asesorando a padres de niños pequeños, educadores y personas interesadas en el desarrollo óptimo de los niños en sus primeros seis años de vida como ASEDBIEN, Asesorías Educativas y de Bienestar. Desde muy joven reconocí mi llamado a servir en el reino de Dios a mi prójimo y estaré eternamente agradecida por ello.

Soy hija de Dios. Nací de buenos padres, padre alemán y madre guatemalteca, mi papá me llamaba su broche de oro por ser la menor, junto a mis cinco hermanos mayores me obsequiaron una agradable niñez rodeada de ricas experiencias de aprendizaje, mi educación secular fue acompañada por educación religiosa teniendo por ejemplo el liderazgo de mis padres al servicio del Señor. Soy madre de cuatro hijos adultos y dos nietos pequeños en los que me gozo ver progresar en su vida personal como profesional, son mi razón de amanecer, de existir, de hacer y de trascender.

Soy hermana, sobrina, prima, tía y tía abuela con gran amor por mi familia y con mis mejores deseos de mantenerla unida, así como de dejar un legado de buenas intenciones y hechos con mi ejemplo. Soy amiga y colega, soy parte de una hermosa comunidad llamada Quetzaltenango y me siento parte de esta gran familia llamada humanidad en la que se me ha permitido existir y aportar un granito de arena con buena voluntad.

Actualmente tengo 53 años, los cuento casi por días y horas agradeciendo a Dios por cada instante y oportunidad de vida, lo menciono de esta manera debido a que en el mes de julio del año pasado, 2021, recibí el diagnóstico de cáncer de mama después de haber palpado una bolita en mi seno izquierdo, durante años previos me había realizado chequeos ginecológicos y mamografías como control de rutina, en esa oportunidad la bolita o masa fue confirmada cancerosa por medio de una biopsia donde las células se examinan para detectar proteínas llamadas receptores de estrógeno, de progesterona y HER2 para determinar el grado que define el tratamiento.

Le siguió la consulta con varios oncólogos para determinar el proceder y se decidió cirugía, una decisión difícil de tomar como mujer pero con los buenos deseos y acompañamiento de familiares y amigos procedí a ser intervenida y dar seguimiento al tratamiento con quimioterapias donde las emociones y el estado óptimo se ven interrumpidos por los efectos secundarios como la caída del cabello y malestar generalizado, así luego con radioterapias, ambos procesos diseñados con protocolos internacionales que intentan reducir las manifestaciones de la enfermedad, recibí tratamiento preventivo de linfedema y actualmente recibo tratamiento hormonal sugerido para cinco años.

Actualmente me dan seguimiento médico cada dos meses. Cuando me preguntan por mi estado, comento que “estoy en proceso de sanación” ya que hasta dentro de cinco años de seguimiento se puede declarar que uno ha entrado en remisión.
Me es un tanto difícil describir mis sentimientos actuales ya que al recibir un diagnóstico de cáncer, al principio pareciera una sentencia de muerte pero conforme la gracia y misericordia de Dios se ven manifestados de mil maneras esta se transforma en lo contrario, una oportunidad de vida donde no se mide el tiempo sino la calidad del mismo, en la cual uno aprende a ser agradecido por los instantes, en mi caso me ha devuelto a familiares con quienes no compartía desde hacía mucho y a amigos queridos de niñez y juventud, entre lo más valioso del proceso me ha hecho comprender y acompañar a mi hermano que actualmente se encuentra en fase terminal por cáncer de pulmón metastásico, nos devolvió esa relación de cuando niños y jóvenes, a abrazarnos y llorar juntos, por la vida y por la despedida, por el anhelo innato del ser humano del reencuentro en la eternidad.

Estas experiencias lo invitan a uno a reflexionar sobre la vida y muerte, la razón de existir, de poner al servicio nuestros dones y talentos al prójimo y a declarar que definitivamente existe un Ser divino, todopoderoso y supremo que tiene control sobre todas las cosas y entre ello, contados los días de existencia para cada quién, ese Ser que nos invita a sacar nuestras fortalezas dentro de nuestras debilidades, ese Ser de quién dependemos, que nos une en compasión con otros que también padecen de desafíos similares, que nos hace conocer que existen sub mundos de los que uno no imagina de personas con diagnósticos de enfermedades infinitas y de donde este mundo del cáncer no es la excepción.

El 19 de octubre de cada año se celebra el DIA MUNDIAL DE LA LUCHA CONTRA EL CANCER DE MAMA, este día tiene como propósito que tanto mujeres como hombres tomen conciencia de que esta enfermedad se puede detectar y prevenir a tiempo. Les comparto mi testimonio de amor por la vida así también de gratitud por las experiencias vividas, invito a quienes lean esta reflexión la compartan con familiares y amigos para que el mensaje de prevención llegue a muchos y así también de fe a quienes lo padezcan para que juntos podamos elevar nuestra voz a ese Padre Eterno y roguemos los unos por los otros en el nombre de su hijo Jesucristo.

“RECIBE LA VIDA COMO UN COMPROMISO DIVINO ANTE DIOS, DELEGADO COMO ESPIRITU DESDE ANTES DE LA UNION CON TU CUERPO Y CREA EXPERIENCIAS DE SERVICIO CON EL PRIVILEGIO DE LA UNION DE AMBOS, PARA DEVOLVERLE A LA TIERRA EL CUERPO CANSADO PERO EL ESPIRITU ENRIQUECIDO, CON SABIDURIA Y PAZ ELEVADO DE VUELTA A SU HOGAR CELESTIAL”.

Kathy Rittscher.