EL CANTO DE UNA MUJER

Mi nombre es Maria Eugenia López Méndez, y mi nombre artístico es “Shenny López”, con 39 años de edad tengo la dicha de ser mamá de dos niñas de 10 y 6 años de edad. Soy Abogada y Notaria, pero mi corazón y mis sueños me llevaron a ser actualmente cantante, co fundadora y directora del área vocal en Tritono y especialista en rehabilitación vocal.


Todo empezó hace 33 años, cuando mi papá era parte de un coro de adultos de nuestra iglesia y yo le acompañaba a los ensayos. Un día, el director del coro me descubrió cantando todas las canciones y a partir de allí no dejé de cantar.

El camino no ha sido fácil, hay muy pocas mujeres que se dedican 100% a la música y son aún menos las que han logrado el éxito en este campo. Comprendí que para alcanzar mi sueño era imprescindible formarme y tomé un Diplomado en Canto en la Universidad G. Martell de México, un Certificado como Maestra de canto en Instrucción Vocal de México, un Certificado de Jazz Voice, Vocal Technique y Lyric Writing de Berklee College of Music; y recientemente una Certificación como experta en nuevas técnicas para Rehabilitación de la Voz en Vocal Coach 2.0 de Madrid España.

Con el tiempo, entendí que, en el campo de la música y el arte, la formación académica no es lo único en que se debe trabajar; a nivel social y familiar, recibía muchos comentarios de personas que con el ánimo de cuidarme me decían que no me dedicara a la música, que con esta profesión no podría salir adelante.

Otro reto fue el hecho de que la industria musical en Guatemala es incipiente, lo que a veces me preocupaba, pero aprendí a ver una oportunidad en donde muchos no veían futuro. Me motiva mucho el poner mi grano de arena para hacer crecer el arte en mi país; y uno de mis desafíos diarios desafíos es ayudar a que la sociedad en general aprenda a valorar el arte, ya que detrás de un show hay esfuerzo, sacrificio y profesionalización. Esto también lo promuevo en mis estudiantes, les inculco la responsabilidad, puntualidad y compromiso con la profesión de la música.

Había muchas razones para renunciar a mi sueño; pero yo me empeñé en lograrlo, lo que significó esforzarme muchísimo, con capacitación, mucho ensayo y constancia, porque el medio es muy competitivo. En la pandemia de COVID-19 el panorama se complicó mucho, porque las invitaciones dejaron de llegar, los eventos se suspendieron, las clases se cancelaron y todo parecía que sería el final de mi carrera. Sin embargo, estas dificultades se convirtieron en un motor para buscar nuevas alternativas, y gracias a Dios, pude entrar al ámbito internacional, participando en grabaciones y también en el área académica, pues abrí un canal de YouTube en donde hoy tengo 21,000 suscriptores y con esto oportunidades en Sudamérica, Estados Unidos y México, la virtualidad actuó a mi favor.

Hoy en día he entendido y aceptado que no a todas las personas les gustará mi arte y es algo normal, se debe aprender a vivir con eso, enfocarse y muy importante no prestar atención a los que sólo critican sin haber logrado mayor cosa en este ámbito; saber qué criticas escuchar con humildad para el crecimiento y cuales desechar.

Un factor que ha sido clave para alcanzar mis metas es ser auténtica conmigo misma y con mi público, es crucial encontrar quién eres, aceptarte y poder transmitir tu esencia.
Si me permites darte tres consejos que en mi vida me han funcionado son:

  1. No te des por vencida, Dios pone sueños en tu corazón y te provee el tesón para alcanzarlos y cuando estés a punto de darte por vencida, recuerda por qué haces lo que haces y lo feliz que te hace sentir.
  2. Siempre ten la mirada en la meta, ten la visión de tu futuro, cómo te ves en 5 años, que quieres dejarles a tus hijos, como quieres cambiar tu entorno, y disfruta el camino hacia esa meta con todo y sus altibajos.
  3. Ten una actitud de agradecimiento, porque eso te producirá abundancia, en la medida que compartes y das a otros tú estás creciendo.

Finalmente debo decirte que confíes en el diseño de Dios para tu vida, si eres buena para dibujar y lo disfrutas, esa puede ser una luz que te indique hacia donde debes caminar, enfócate y seguramente crecerás como mujer, como mamá, como empresaria.