Las dificultades nos sacuden y cambian la vida, pero nos dan la oportunidad de reafirmarnos y esforzarnos para lograr cosas asombrosas.

Actualmente las mujeres tienen más consciencia de la gran labor que desarrollan en esta sociedad con el hecho de ser y sentirse productivas, por ello fomentar el desarrollo local en ellas, es el objetivo primordial de los programas impulsados por Corali.

A sus 41 años, María Fernanda Tucux Cotí, es una mujer llena de gratitud, creatividad y espiritualidad, con su historia nos inspira a ser valientes y luchar por nuestros ideales. Siendo madre soltera de dos hijos, es dueña de su tiempo dirigiendo más de tres emprendimientos, los cuales están enfocados en ofrecer calidad.

Tras estudiar varios años arquitectura, María Fernanda percibe que la carrera no tenía afinidad con sus gustos, pues quería enfocarse al diseño de interiores ya que desde siempre le apasiona el arte de la belleza de las cosas, es decir, la estética.

Al convertirse en mamá, María Fernanda pensó que Arquitectura era una carrera cara que no podía continuar pagando pues debía priorizar gastos y generar ingresos; al no tener empleo pensó a qué dedicarse y recordó que su abuelita quien ya falleció vendía antojitos, el cual era un negocio rentable, decidió retomarlo para transformarlo de un negocio familiar a empresarial.

Gracias a la creatividad, disciplina y sobre todo perseverancia de María Fernanda, hoy Delicadezas Quetzaltecas es una empresa que ha funcionado por más de diez años ofreciendo comida en Quetzaltenango y también Guatemala, que inclusive en tiempo de pandemia su éxito fue mayor por la implementación del servicio a domicilio

Dejar el miedo atrás

No quería esperar y solo ver pasar a los demás triunfando, pues conocí personas que caían en baches y aun así sobresalían porque se quitaban los miedos, entonces pensé: “Yo también puedo”, además quiero dejar un buen ejemplo a mis hijos, porque mientras estamos vivos debemos continuar luchando y pienso hacerlo hasta mi último aliento expresó María Fernanda.

Gracias a los consejos de una amiga y su espíritu emprendedor, María Fernanda decide continuar estudiando, otra de sus pasiones es el buen vestir, por ello decide optar por cursos relacionados con Asesoría de Imagen, actualmente estudia el técnico para continuar con la licenciatura.

Producto de sus estudios nace otro de sus emprendimientos: Luxology, estudio de asesoría de imagen, dedicado a mujeres, niños, adolescentes y jóvenes a quienes no solo asesora en imagen, sino también modales y etiqueta.

Continuando en la línea del buen vestir, María Fernanda también decide crear su empresa de venta de ropa de segunda mano llamada: Ropa Cara, que consiste en visitar en casa o trabajo a sus clientas, para ofrecer ropa de calidad y con ello darle una segunda vida a las prendas, buscando crear conciencia del daño al planeta y en ocasiones la explotación del recurso humano que provoca la confección de prendas, además de pensar en la economía de sus clientes ayudándoles a crear un clóset básico a bajo costo

Por último, pero no menos importante, en conjunto con su familia reciben huéspedes en su casa bajo el lema de hacerlos sentir como en el hogar.

Educarnos para impulsar el vuelo

Cuando sentimos que no podemos más, debemos buscar mejorar nuestra espiritualidad, buscar más a Dios, pensar siempre de forma positiva y saber que cada adversidad es una oportunidad o un trampolín que nos llevan a otro lugar. Porque no podemos conocer la felicidad sino sabemos qué es la tristeza comentó María Fernanda.

Añadió, que ha participado en varios cursos para emprendedores, como la formación y herramientas que brinda Corali, las cuales han contribuido a mejorar aspectos en sus emprendimientos. También es fundamental cultivar la salud mental para mejorar la seguridad en sí mismas, por ello es importante asistir y escuchar charlas como las que se han impartido en el grupo de apoyo Activamente de corali.

Trabajemos en nuestra imagen porque eso nos empodera y es un reflejo de nuestro interior, dejemos de auto sabotearnos y especialmente las madres solteras deben saber que el esfuerzo que están haciendo ahora es mínimo para toda la recompensa que van a recibir, porque realmente vale la pena. Dejemos de ver el pasado con tristeza y vivamos el presente con alegría, nunca nos demos por vencidas, concluyó María Fernanda.