LA HEREDERA DEL IMPERIO DEL CHOCOLATE

Mi nombre es Mirna Jeaneth Rojas Pacajá viuda y madre de 3 grandes y maravillosos hijos, 2 jóvenes y una señorita. Egresada de la querida Escuela Experimental Dr. Rodolfo Robles como Perito Contador y Becada de mi querida Universidad Rafael Landívar, con cierre de pensum de la Licenciatura en Administración de Empresas.

Nací en medio de una gran familia de mujeres chocolateras (que su traducción en inglés y francés serian Chocolatier). Pues a los varones culturalmente no les era permitido elaborar nada relacionado con cocina o alimentos. Lo mas preciado en este circulo es que este arte se elaboraba en familia, alrededor de experiencias, convivencias y enseñanzas que en nuestros días se han perdido en un gran porcentaje.

La orfandad de padre a los casi 5 años, nos permitió a mi Madre, mi hermana y yo , ser acogidas por nuestros abuelos maternos, yo ya jugaba mucho con el chocolate, sin embargo a los 7 años mi abuela doña Francisca Ixcot Sum (DOÑA PANCHA), nos involucra a manera de ayuda familiar y aprendizaje, pues dentro de todos los consejos de los lindos abuelos, mi abuelita Doña Pancha nos decía que había que prepararse en varias formas para enfrentar la vida, la preparación en estudios, en un arte u oficio y cualquier cosa sana que nos ayudara a defendernos y es acá, en donde fue el click perfecto de unir lo aprendido en libros y lo aprendido en casa, todo ello alimentó mis ilusiones, sueños y entrega al trabajo que ellas desarrollaban con mucho esfuerzo físico, ya que yo vi como se sobre esforzaban y siempre soñé con ver de qué forma facilitar los procesos especialmente a mi abuelita. Lamentablemente ella falleció a los 64 años y ya no pude apoyarla como lo soñaba.

Fue entonces que hasta un 3 de abril del 2005 hice realidad el sueño de aperturar un local formal como chocolatería, lo hice con pequeños detalles que creí importantes y cuando iniciaron mis primeros clientes en su mayoría turistas les fascinaba, lo mismo llegó el presidente de la Cámara de Turismo y al mes ya era miembro de ella, luego miembro de la Cámara de Industria, y otros más, recibimos mucho turismo interno, llegaban delegaciones de Mintrab, Mineco, Minsalud, entre otros y todos felicitando, por esa promoción y divulgación de producto Nacional, por la reingeniería del concepto con el inicio de varias líneas, sabores exóticos, amplia variedad y todo el amplio concepto de la cultura, historia, generacionalidad e identidad.

Siempre he compartido y recalcado que Guatemala es un país pequeño, pero grande y rico en su cultura, que no importa a qué grupo se pertenezca, debemos valorar haber nacido en un país en donde la cultura maya ha estado a la par de la cultura griega, egipcia, entre otras. Esto nos da una gran identidad, que cabe mencionar, es muy apreciada por el mundo entero.

Como mujeres sabemos que somos fuertes, vigorosas, incansables, entregadas al trabajo y al servicio a nuestro prójimo, todo ello se pone en práctica en NUESTRO SAGRADO TRABAJO, sólo debemos tomar la decisión, encomendarnos al SER SUPREMO Y, ¡TODO VENDRÁ POR AÑADIDURA!