PONIENDO EL CUERPO A PRUEBA Y TRAZÁNDONOS METAS EN CADA COMPETENCIA

Somos Bárbara Marleny y Bárbara Daniela Schoenfeld Rabanales, mejor conocidas en el mundo del deporte como “Las hermanas Schoenfeld”, tenemos 31 años de edad, somos triatletas con representación de Quetzaltenango y Guatemala en competencias nacionales e internacionales, ejercemos actualmente la carrera de Ciencias Jurídicas y Sociales.

El deporte nos enseñó a ser responsables, disciplinadas desde muy temprana edad, iniciamos practicando natación por hobby, lo que al final se convirtió en un deporte en nuestra etapa de colegio y una rutina de vida, nos brindó nuevas experiencias, abriéndonos los ojos a nuevas tecnologías, acercándonos a otras culturas, construyendo amistades entrañables y lo más satisfactorio, nos brindó la oportunidad de representar a Guatemala a nivel internacional, esto nos permitió sentir que contribuíamos con nuestro granito de arena para inspirar a las nuevas generaciones.

Practicamos natación como deporte desde los 10 a los 15 años, lo más importante que aprendimos en esta etapa fue tener disciplina, para lograr ir al colegio, hacer tareas y cumplir con los entrenos de natación que tanto nos gustaban.

El deporte nos dio la oportunidad de representar a Quetzaltenango a nivel nacional y a Guatemala a nivel internacionales, nos ayudó a ser más responsables en el colegio y mejores estudiantes, incluso formábamos parte del cuadro de honor. Hicimos de ésta rutina un estilo de vida y nos dimos cuenta que si se pueden hacer las dos cosas a la vez.

Fue al iniciar la universidad que decidimos iniciar en el deporte del triatlón, lo que representó mayor exigencia debido a que los entrenos se intensificaron a dos o tres veces por día y la presión de los estudios aumentó, pero el ritmo y disciplina desarrollada en la infancia fue la clave para lograrlo.

Nunca pensamos que la universidad iba a ser la etapa de practicar un deporte de alto rendimiento, conforme pasaban los entrenos y las competencias nos fuimos poniendo a prueba cada madruga, cada examen, cada entreno, pero el esfuerzo extremo, la entrega y los sacrificios dieron resultado, logramos ser las campeonas nacionales de triatlón en Guatemala, fue de gran satisfacción para nosotras.

Tenemos 12 años de practicar el triatlón de alto rendimiento, y durante este tiempo cada experiencia nos ha llenado de lecciones de vida, cada competencia nos pone a prueba y nos hace tener conciencia de lo importante que es tener el control de nuestras decisiones, ya que con el enfoque adecuado hemos podido alcanzar grandes metas.

El deporte ha impactado en nuestro crecimiento personal, profesional, emocional y físico, formando en cada entreno y en cada competición a las personas que somos, ayudándonos a alcanzar nuestras metas, hemos aprendido que para lograrlas debemos planificarlas, definir un plazo, estar conscientes del esfuerzo y sacrificio que representará lograrlas. Llegar a la menta nunca ha sido de forma instantánea, pero aprendiendo de cada tropiezo con actitud positiva lo hemos logrado.

Como mujeres hemos roto paradigmas limitantes, resultado de la disciplina y actitud, esto ha permitido demostrarnos a nosotros mismas lo valiosas que somos las mujeres y lo importante de fijar las metas con claridad, hoy sabemos que enfocadas podemos alcanzar los objetivos a los que aspiremos en el futuro.
Poniendo el cuerpo a prueba y trazándonos metas en cada competencia hemos mejorado nuestro rendimiento y alcanzado los objetivos, tú también puedes lograrlo con disciplina y actitud.