ROL DE LA MUJER EN LA EDUCACIÓN

Soy Miriam Maldonado, actualmente desempeño el cargo de Directora Académica de Universidad Mesoamericana sede Quetzaltenango, sirvo en esta casa de estudios desde el año 2014, recuerdo que siempre me llamó la atención el área de Ciencias Humanas y Sociales, en diversificado estudié para ser maestra de educación primaria urbana, dentro de mi formación universitaria estudié las carreras de trabajo social, pedagogía, administración educativa y docencia superior, actualmente tengo pendiente de culminar algunos cursos del doctorado en dinámica humana y salud mental, también soy madre orgullosa de dos hijos, quienes son ya profesionales comprometidos con su que hacer.

Según Paulo Freire indicaba “Nadie educa a nadie, nadie se educa a sí mismo, las personas se educan entre sí con la mediación del mundo”, lo que nos da a entender que todos tenemos que apoyar en la formación de nuestro prójimo, siendo prioritario educar con el ejemplo, al mismo tiempo podemos decir que la educación es un conjunto de procesos que contribuyen al desarrollo de capacidades morales, manuales, afectivas, culturales, entre otros.

Es necesario e importante que, como mujeres, madres, educadoras, trabajadoras en cualquier campo, nos formemos y desarrollemos nuestras habilidades y destrezas, para construir comunidades diferentes, conscientes de la importancia de educarnos y superarnos para el fortalecimiento del quehacer y la construcción de familias, sanas, libres y felices.

El camino que he recorrido en la educación impartiendo clases, dirigiendo instituciones educativas en los diferentes niveles desde primaria hasta la Universidad, me he dado cuenta de la importancia que tiene la mujer en los diferentes papeles que desempeña en la sociedad porque somos portadoras del
cambio, de esa transformación que nos permitirá como país salir del atraso en que estamos sumergidos.

Mientras más nos preparemos y capacitemos, podemos impulsar la transformación tan deseada y necesaria, para que nuestros hijos, nietos, familia, amigos en general vivamos una vida digna, de calidad.

Según los Índices de Desarrollo Humano Integral (IDH) en Guatemala, de acuerdo al Programa de las Naciones Unidas Para el Desarrollo (PNUD) nuestro país se encuentra en un 0.663 por debajo del 0.766 en comparación al resto de países latinoamericanos, lo que indica que descendió una posición al 2019, ocupando el puesto 127 entre 189 países, siendo la educación uno de los niveles del IDH, ante dichos resultados como sociedad y como mujeres nos enfrentamos a grandes retos, es por ello que debemos actuar y tomar participación dentro de la sociedad asumiendo retos, responsabilidades (en el hogar, en las empresas, el negocio, el trabajo, entre otros) y solo podemos solventar este problema con la preparación y capacitación, de esa manera se pueden optar a mejores condiciones en los ámbitos en los que nos desenvolvamos.

El rol educativo de la mujer es fundamental para alcanzar mejores condiciones de vida, puesto que contribuye a mejorar la economía en el hogar, ayuda a optar a mejores ofertas laborales, a tomar parte dentro de la sociedad y así aportar sustancialmente al desarrollo de nuestro país, además con ello logramos crecer como personas, siendo capaces de pensar, discernir y decidir en situaciones importantes, preparando con ello el camino para que las próximas generaciones tomen más protagonismo en las estructuras sociales y políticas.

Por lo tanto, en la actualidad el papel de la mujer en el hogar como esposa, madre trabajadora, profesional, es trascendental en la formación de “Buenos cristianos y honestos ciudadanos” San Juan Bosco para el país; porque la mujer como madre es la primera maestra de un niño y educa desde el corazón.

La mujer guatemalteca tiene que ir en la búsqueda de mejorar cada día y eso solo se logra a través de los procesos educativos, debe transcender por el papel que asume desde el quehacer, así contribuirá al cambio y mejoramiento de nuestra nación.